28 abril, 2016

Una invitacion al delirio por Willie Colon



Vemos al amor prostituido
en cada calle y semáforo
en la camas sudadas de las metrecices
un amor express si me dices te amo mil veces
un delirio a dos bocas
un delirio mutilado e incomprensible
una imagen plástica que no envejece
                Pero que se transmuta:
en la baba de los amantes que se encuentran
que no se encuentran,
que no se hayan sino en el ojo del otro.
Un ojo de ciclope inacabado, ciego,
 sin profundidad
nombramos al amor pero no sabemos que es
¿Qué será aquello que nos hace temblar de formas siempre humanas?
¿Qué nos crea en la boca que dice el nombre,
Nuestro  nombre?
un delirio acompasado
una danza desbocada de caballos
el gemido inconcluso de los reclusos que anhelan
que siempre andan perplejos ante la boca honda y ancha del amor.
un fantasma, un tintineo de presencia
que cuando se acerca el día y no nos salva del hambre.
Una embriaguez convulsa
Un estremecimiento que dice soy tuyo, amor mio
Y somos eternos.